Coordinadora estatal de apoyo a la Querella Argentina contra crímenes del franquismo

Distintos testimonios de la crueldad y sadismo de la policía franquista

Recientemente han salido varias noticias en la Sexta y otros medios testimonios de los torturados por González Pacheco, “Billy el niño”.

 

http://www.lasexta.com/programas/mas-vale-tarde/entrevistas/el-estremecedor-relato-de-urban-victima-de-las-torturas-de-billy-el-nino-me-metio-una-pistola-en-la-boca-y-apreto-el-gatillo_201712125a302add0cf22cef5185c3f3.html

http://www.lasexta.com/noticias/sociedad/victimas-de-billy-el-nino-denunciaran-sus-torturas-durante-el-franquismo-me-ataban-una-cadena-al-cuello-y-hacian-que-me-estrangulaban_201712125a2fe9900cf2a1e12b21b203.html

https://www.elplural.com/politica/2017/12/11/el-padre-de-miguel-urban-desvela-las-torturas-franquistas-de-billy-el-nino

El padre de Miguel Urbán desvela las torturas franquistas de Billy el Niño

“Me metió la pistola en la boca y apretó el gatillo. Lo hacía mucho”

 

“Me metió la pistola en la boca y apretó el gatillo. Fue una simulación de ejecución. Lo hacía mucho”. Es parte del relato de Luis Miguel Urbán, técnico superior en Riesgos Laborales del Ministerio de Empleo ya jubilado, conocido por ser el padre de Miguel Urbán, el eurodiputado de Podemos y dirigente de la corriente Anticapitalista. Hasta ahora no había contado ni a su familia cómo fue torturado por Billy El Niño y la policía franquista, pero ha decidido relatarlo antes de denunciarlo a los tribunales.

“Ni siquiera se lo he contado a mi familia, que algo intuye. Nunca he querido contarlo porque no lo he superado. Ahora creo que ha llegado el momento, no solo de contarlo públicamente, sino también de denunciar en los juzgados”, ha explicado en Interviú, donde ha relatado las torturas que denunciará en breve ante los tribunales, donde ya hay tres querellas contra Billy El Niño.

Es el apodo que se dio al exinspector de la Brigada Política Social Antonio González Pacheco por su facilidad para sacar el arma con los detenidos en la Dirección General de Seguridad, la temida policía franquista que residía en la Puerta del Sol. Un cuerpo encargado de reprimir a estudiantes, sindicalistas y miembros de los partidos clandestinos a base de torturas y miedo. Pero también muerte: cerca de un centenar fueron asesinados por policías y guardias civiles en el ocaso del franquismo.

Fue en esa época, un año antes de la muerte del dictador, cuando Luis Miguel Urban fue detenido a punta de pistola en plena calle, bajo la acusación de ser de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR). Fue llevado ante Billy El Niño: “‘Oye, Urbán, cuéntanos qué es eso de la LCR’, me preguntó Billy. Estaba con cuatro o cinco policías de uniforme. Y le contesté que debía ser un tipo de ácido, que yo había estudiado químicas, que era de lo que sabía”.

“Habían detenido a mi compañero de piso y había cantado La Traviata. Además, había dicho que yo era un líder de la Liga Comunista Revolucionaria, cuando yo siempre fui un militante de base –explica Luis Miguel Urbán–. Billy era especialista en mandar a la gente al hospital. Quería que delatara a mis compañeros, que diera nombres de otros miembros de la LCR. No me sacaron nada y se ensañaron conmigo”, añade.Urbán fue llevado a un despacho en la buhardilla de la DGS, donde los policías ordenaron a Urbán que se desnudara y le sometieron a técnicas de tortura que hoy conocemos por la televisión. “El objetivo era la vejación, hacerme sentir como un animal acorralado para doblegarme. Billy me dijo que me iban a llevar a un descampado de Pan Bendito y que me iba a pegar un tiro, y que después matarían a mi compañera. A continuación, me aplicaron la toalla mojada, una técnica que consiste en simular un ahogamiento. Trajeron un barreño lleno de agua, me pusieron una toalla en la cara y cada poco tiempo iban echando agua sobre la toalla. Me asfixiaba. Fue un tormento”.

Estuvieron varias horas simulando su ahogamiento y golpeándole en las plantas de los pies, hasta que lo bajaron a un calabozo. Pero al rato volvieron a subirle a ese despacho que hacía las funciones de sala de torturas. “‘En la próxima tanda te ponemos los electrodos, Urbán’, me amenazaba Billy el Niño”. El suplicio fue tal que Urbán perdió la cuenta de las horas y si estuvo tres o cuatro días siendo torturado.

“No soy un héroe. Recuerdo que llamaron a mi padre, un señor de derechas, y cuando me vio en ese estado me dijo: ‘Hijo, tú te has metido en esto, pero como delates a tus compañeros, te corto los huevos’”, explica Urbán.

La traición a los compañeros sigue siendo cuarenta años después un tema delicado: “A los compañeros que me delataron los comprendo, entiendo que no resistieran porque fue muy grave lo que nos hicieron. No tengo nada contra ellos. He hablado con ellos y se lo he dicho. Lo han pasado muy mal todos estos años por el hecho de delatar”.

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