SEVILLA.- María Ascensión López no sabe, a sus 52 años, el día exacto de su nacimiento. Es una de las víctimas de la trama de bebés robados que ya ha registrado en España más de 1.500 denuncias y una sola imputada. Su caso es uno de los pocos que ha llegado a juicio. Y no ha tenido el final esperado. Ascensión se enfrenta, a día de hoy, a una sentencia de 40.000 euros por injurias y calumnias a la monja que llevó a cabo su adopción. A esta cantidad hay que sumar los 3.000 euros de multa que el Juzgado de lo Penal número 3 de Almería le ha impuesto. La imposibilidad de abonar la sanción, por falta de medios económicos, ha derivado en cinco meses de prisión. La también presidenta de la Asociación Bebés Robados de Almería, se encuentra a la espera de un merecido indulto por parte del Consejo de Ministros en funciones. “En mi expediente de adopción consta que fui adoptada como recién nacida el 7 de mayo de 1964”. La descripción de su ropa de bebé, un mero papel que testifica la adopción firmada por Sor Dolores (prima adoptiva de la víctima) y el papel del registro civil. Escasos documentos que no han permitido a Ascensión conocer la verdad de su caso, a pesar de llevar seis años buscando en todos los archivos posibles.