“Moriré pronto, pero ahora sé que he hecho todo lo que podía”

Ascensión Mendieta Ibarra cumplió 88 años en un avión a Buenos Aires el pasado 29 de noviembre. Ha tenido que hacer un viaje muy largo, de 10.000 kilómetros, para pedirle a la justicia de un país en el que no conoce a nadie ayuda para recuperar los restos de su padre, enterrado mucho más cerca de su casa de Madrid: en una fosa común con otros 16 hombres en Guadalajara